Sábado 2 de noviembre
HOMENAJE A CELIA MUR

Kiko Aguado, guitarra y dirección
Victoria Cruz, voz
Rosa Lazar, voz
Nicolás Medina, bajo
Angela Muro, voz
Pepa Niebla, voz
Julio Pérez, bateria
María Romero, voz
Arturo Serra, vibráfono

Músicos invitados:
Pedro Andrade, guitarra, Amalia Chueca, violoncello, Miguel Angel Corral, guitarra, Rogelio Gil, saxo alto y Guillermo Morente, contrabajo

Su música fue una confluencia de distintos géneros: el jazz, la bossa nova y el flamenco. Su procedencia granadina y sus lazos familiares ayudan a ilustrar su acertado empeño en reivindicar que el flamenco no estaba tan alejado del jazz. Además, Celia fue audaz en versionar con tintes jazzísticos, canciones de siempre y de aportar, con su particular acento, una dimensión infinitamente elegante a clásicos standares de la bossa nova. El resultado fueron magníficas interpretaciones que la avalan como una de las mejores voces de la historia de la música en España.

Cantante, compositora, hija del compositor y guitarrista flamenco, Antonio Fernández de Moya Gálvez, Celia recibió en sus principios una formación clásica pero posteriormente y debido a su inclinación más jazzística, completó su aprendizaje con maestros de la talla de Sheila Jordan, Paolo Fresu o Barry Harris, para lo que no dudó en desplazarse a Barcelona o Nueva York.

Su personalidad alegre imprimía color a todos sus conciertos, con sus scats se sentía una instrumentista más. Lo hacia a su modo, aunque teniendo siempre presente a su admirada Ella Fitgerald. Su voz sonaba junto a maestros como Uri Cane, Benny Golson, Kenny Barron, Jorge Rossy, Arturo Serra, Pedro Cortejosa, Carmen Linares, Joshua Edelman, Kevin Mahoghany, Greg Hutchinson, Reuben Rodgers, Aaron Goldberg, Antonio Sánchez, Mark Turner, Ben Street o Antonio Hart, entre muchos otros.

Pero además de la interpretación, la docencia era su otra gran pasión. Dirigió numerosas masterclass. Instituciones tan prestigiosas como la Berklee School de Valencia o el Auditorio Alfredo Kraus de las Palmas de Gran Canaria la incorporaron en su exclusiva nómina de docentes. Celia estaba convencida de que la música podía ser un gran remedio para la enfermedad y por qué no, curar hasta el alma. Lo puso en práctica impartiendo talleres de manera altruista a pacientes y familiares afectados por el cáncer.

Celia se convirtió en miembro clave de la Granada Big Band y fue una artista asidua del Festival Internacional de Jazz de Granada y de Jazz en la Costa en Almuñécar. Aún queda en nuestra memoria sus interpretaciones con Kevin Mahogany, Bob Mintzer, Antonio Hart o el mismísimo Kurt Elling.

Hace poco que Celia se fue para siempre y el Festival no podía sustraerse a celebrar un merecido tributo. Kiko Aguado, director y fundador de la Granada Big Band y con quien Celia mantenía no solo una maravillosa complicidad en el escenario sino una sincera amistad, será el encargado de dirigir este homenaje. Para ello ha contado con una cuidada selección de extraordinarias cantantes y maestros con los que la artista granadina compartió tantos conciertos y experiencias. Sus familiares recibirán la Granada del Festival de Jazz. Sin duda, será un concierto muy emotivo.

Nota: La recaudación de taquilla, descontados los gastos de músicos y técnicos, será destinada a una causa solidaria.

Por Mariche Huertas de la Cámara